La decisión se produce en el marco de un distanciamiento con la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina, acusada de amenazar la seguridad de Israel en el conflicto que dicho país mantiene contra Hamás.
De acuerdo a las cifras proporcionadas por el Ministerio de Sanidad gazatí, que controla Hamás, son 41.788 los palestinos muertos en Gaza por la ofensiva de Israel, el 69% de ellos mujeres y niños.
En el artículo que se refiere al hiyab, la norma establece como necesario que las mujeres se cubran el rostro y el cuerpo para evitar "causar tentación", y evitar el sonido en público o de la voz en alto de mujeres.
El traslado se ordenó horas después de que la Cancillería hizo algunas recomendaciones a los compatriotas, debido a la escalada de tensiones y la posible deterioración de la seguridad.
"Las personas no fueron heridas ni asesinadas: fueron carbonizadas", lamenta Mohamad Hamad, al día siguiente del sangriento bombardeo israelí que golpeó un campo de desplazados.