Una embarcación que movilizaba a trabajadores de una camaronera fue asaltada en el Golfo de Guayaquil. Incluso, el capitán de la lancha fue secuestrado y luego de 10 horas fue rescatado por la Policía.
La lancha en la que iban los trabajadores fue abordada por un grupo de delincuentes armados, cerca de la isla Puná. Los asaltantes despojaron de sus pertenencias a los pasajeros y fueron abandonados a la altura de Puerto Arturo. Mientras que el capitán de la lancha fue secuestrado y su lancha fue robada.
Los trabajadores fueron rescatados por una embarcación de una empresa de seguridad privada. En tanto que el capitán fue rescatado 10 horas más tarde por la Policía. En ese operativo se recuperó tres motoros de 200 HP, la lancha 'Tiburón' y la embarcación usada por los delincuentes, quienes huyeron al notar la presencia policial y se escondieron en el manglar.
Ante este caso, la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA) indicó que ha alertado en reiteradas ocasiones a la Armada del Ecuador sobre el aumento de la inseguridad en las vías fluviales, señalando la falta de patrullajes y la necesidad de una intervención efectiva para identificar y desarticular las estructuras delictivas que operan en estas rutas. La ausencia de vigilancia ha facilitado el incremento de delitos que ponen en riesgo la vida y el trabajo de quienes dependen de la actividad acuícola.
'Desde hace más de un año hemos alertado sobre esta situación al ministro de Defensa y demás autoridades competentes para que se exija al Ministerio de Finanzas se asigne el presupuesto que la Armada requiere para dar seguridad a quienes trabajamos en el Golfo. El sector camaronero ha cumplido con su aporte en el pago de los impuestos y contribuciones requeridos para enfrentar el conflicto armado interno', afirma José Antonio Camposano, presidente ejecutivo del CNA. De acuerdo al dirigente gremial, la inseguridad pone en riesgo más de 300 mil empleos y la generación de divisas.