El Departamento de Estado de Estados Unidos tramita una posible venta de armamento militar al Gobierno de Ecuador, que incluye fusiles M4A1 y apoyo logístico por un valor estimado de $64 millones.
La Agencia de Cooperación de Seguridad en la Defensa (DSCA, por sus siglas en inglés) notificó este martes 1 de abril de 2025 al Congreso estadounidense sobre la transacción.
A través de un comunicado, se informó que el Gobierno de Ecuador ha solicitado la compra de fusiles M4A1, junto con cargadores Magnul PMAG M4; manuales técnicos, capacitación y apoyo, además de otros elementos relacionados con la logística.
Asimismo, se detalló que esta venta busca fortalecer la seguridad y mejorar la capacidad para enfrentar amenazas actuales y futuras, especialmente en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
"Esta venta propuesta apoyará los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de Ecuador, una fuerza importante para la estabilidad política y el progreso económico en América del Sur", señala la agencia estadounidense.
Desde el Departamento de Estado también se ha enfatizado que la transacción no alterará el equilibrio militar en la región y que su implementación no requerirá la asignación de representantes adicionales del Gobierno estadounidense o contratistas en Ecuador.
El contratista principal de la venta aún está por definirse, y cualquier acuerdo de compensación se establecerá en negociaciones futuras entre Ecuador y el proveedor del equipo.
Finalmente se aclaró que el valor final de la venta podría variar en función de los requisitos finales y acuerdos presupuestarios.
Este anuncio se produce pocos días después de la reunión entre el presidente Daniel Noboa y su homólogo estadounidense Donald Trump, realizada el sábado en la residencia de Mar-a-Lago, en Florida.
Aunque no se han divulgado detalles oficiales sobre el encuentro, que tuvo lugar en vísperas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales frente a la correísta Luisa González, Noboa lo calificó como "positivo" y destacó su carácter especial.
El mandatario ecuatoriano señaló que la reunión fue informal y que Trump le solicitó mantener en reserva ciertos aspectos de la conversación. ‘Fue una conversación informal, me pidió que la mantenga de cierta manera privada, que no dé detalles’, afirmó.