En medio de muchos problemas, múltiples regrabaciones, cambios en el elenco, excesos en el CGI, etc., llega la nueva película de la factoría Marvel. Capitán América: Un nuevo mundo. ¿Realmente es algo nuevo?, o estamos ante los mismos problemas que arrastran las últimas producciones del universo de superhéroes.
Lea también esta reseña | Compañera Perfecta: Más allá de la inteligencia artificial
Esta es la primera película que tiene como protagonista a Sam Wilson (Anthony Mackie) llevando el manto del Capitán América. Si bien en la serie ‘Falcon and The Winter Soldier’ vimos el proceso para que Sam se convierta en el nuevo Capitán, este film muestra la primera aventura liderada completamente por Wilson.
La sinopsis oficial nos indica que tras reunirse con el recientemente electo presidente de los Estados Unidos Thaddeus Ross (Harrison Ford), Sam se encuentra en medio de un conflicto internacional. Debe descubrir la razón de un nefasto complot mundial antes de que el verdadero artífice detrás del mismo haga que el mundo entre en caos.
Esta sinopsis, cumple con no contar de más y fijar una problemática de interés; sin embargo, los avances y promociones vinculadas a la película, en lugar de fomentar la emoción, cayeron en los mismos errores de siempre, contar demasiado y quemar todas las cartas de sorpresas; de esta manera, en lugar de incentivar las fortalezas del filme, aumentaban los temores respecto a las falencias y problemas detrás de la producción.
Otro factor muy complicado alrededor de la película es la sombra detrás de las flojas tramas de la saga del multiverso que han tenido serios problemas de calidad, inconvenientes por actores conflictivos como Jonathan Majors, etc. Ante esto, Disney apostó por traer a uno de los grandes: Harrison Ford, al multiverso Marvel.
Lea también | ‘Hombre Lobo’: La reinvención de un clásico
Tras la muerte del actor William Hurt, Ford fue el elegido para interpretar a Thaddeus ‘Thunderbolt’ Ross, trascendental personaje del universo de Hulk que, ahora convertido en presidente de EE.UU., enfrenta un conflicto de escala mundial relacionado a una trama muy importante a la cual no se le había dado la importancia necesaria, todo lo vinculado a la Isla Celestial, originada en la infravalorada ‘Eternals’.
En este sentido, Harrison Ford, a pesar de los serios problemas de guion, logra destacarse por su fuerte presencia y manera de apropiarse del personaje, al punto de que queramos seguir viendo más de Ross, no tanto por la desaprovechada presencia de Red Hulk, sino por cómo se integrará a las futuras tramas y a la guerra multiversal que se avecina.
Anthony Mackie también se destaca, principalmente, en sus escenas de pelea, junto con los impresionantes combates aéreos; sin embargo, su personaje se construye con base a los mismos parámetros que ya se usaron en todas sus apariciones, no sorprenden los discursos de motivación o aparentes giros; sumado a que, por el poder del guion, logra sobrevivir a imposibles caídas, heridas y golpes.
Lea también esta reseña | 'The Brutalist', una película monumental llega a los cines
Un elemento agridulce es Samuel Sterns, el ‘Líder’, villano principal, que por culpa del problema mencionado de avances que atentan contra los giros de guion, no sorprende, ya que desde los promocionales sabemos que él está detrás de todo. Aquí hay otro gran inconveniente. De los cómics sabemos el nivel de inteligencia supremo de este icónico villano del universo de Hulk, pero, en la película, comete unos errores increíbles, que empañan los destellos de genialidad que el actor Tim Blake Nelson, sumado a la poca ayuda que da el diseño final del personaje que no fue la mejor elección.
A pesar de los problemas indicados y que realmente este “nuevo mundo”, no es tan así, la aventura del nuevo Capitán América entretiene en buena medida. Tenemos grandes dosis de acción, posibilidades importantes de conflictos de escala global con trascendencia para futuras películas, siembra la idea de cuál será la misión principal del nuevo Capitán América en las próximas tramas y, sobre todo, mantiene a Harrison Ford y a Tim Blake Nelson como elementos para nuevas películas dejando claro que tenemos Marvel para rato.