La forma de organizar la jornada laboral puede cambiar considerablemente de un país a otro.
Mientras en España existe un sistema conocido como “semana española”, que permite alternar 48 horas de trabajo en una semana con 40 en la siguiente, en Noruega es habitual encontrar jornadas más cortas y trabajadores que terminan su día laboral alrededor de las 15:00 o las 16:00.
Cómo funciona la jornada laboral en España
La “semana española” es un modelo de compensación que alterna una semana de 48 horas con otra de 40 horas. De esta manera, las horas se distribuyen de forma diferente entre las semanas, respetando el sistema de compensación establecido.
Por lo tanto, no significa que todos los trabajadores españoles tengan una jornada de 48 horas cada semana. Se trata de una modalidad que puede aplicarse cuando existe el correspondiente acuerdo o convenio.
Además, España ha mantenido durante décadas un límite legal de 40 horas semanales de promedio anual. El Gobierno llegó a impulsar una reducción a 37,5 horas, pero esa modificación no sustituyó el límite general vigente.
En Noruega, salir a las 15:00 puede ser habitual
La situación es diferente en Noruega. La legislación establece una jornada laboral ordinaria de hasta 40 horas semanales y nueve horas diarias.
En la práctica la jornada puede ser incluso más corta y es habitual que algunos trabajadores terminen su actividad alrededor de las 15:00 o las 16:00, una media de aproximadamente 33 horas semanales para el país.
Esta organización del tiempo también aparece relacionada con el debate sobre una semana laboral de cuatro días. Noruega forma parte de un programa piloto impulsado por 4 Day Week Global que busca analizar los efectos de reducir el tiempo de trabajo manteniendo el salario y la productividad.
Así, aunque los límites legales no significan que todos los trabajadores tengan exactamente el mismo horario, la comparación muestra dos formas diferentes de organizar el tiempo laboral: una con mayor flexibilidad en la distribución de las horas y otra en la que las jornadas más cortas forman parte de la realidad de una parte de los trabajadores.













