Los lagos y embalses de todo el mundo albergan una diversidad de organismos microscópicos que todavía es poco conocida.
Un estudio basado en muestras de 362 masas de agua, analizó el ADN y permitió identificar miles de genomas mitocondriales, muchos de ellos sin correspondencia con grupos biológicos conocidos.
Adrian-Stefan Andrei, quien lidera el grupo de Evogenómica Microbiana en la Estación Limnológica de la Universidad de Zúrich, en Suiza, dirigió el estudio junto con el autor principal, Lucas Serra Moncadas.
Una diversidad genética poco conocida
Los análisis identificaron alrededor de 20.000 genomas mitocondriales, de los cuales menos del 5 % coincidía con géneros conocidos. Estos resultados ponen de manifiesto las limitaciones actuales de las bases de datos genéticas para identificar la biodiversidad presente en los ecosistemas de agua dulce.
Mediante técnicas de análisis molecular, los investigadores pueden detectar material genético y estudiar organismos que resultan difíciles de identificar con métodos tradicionales.
Aunque los lagos han sido objeto de numerosas investigaciones, todavía existen vacíos importantes en el conocimiento de las especies que habitan en ellos.
Los riesgos de algunos microorganismos
Además de ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad, estudiar los organismos acuáticos permite comprender mejor los riesgos asociados a determinadas especies. Algunas algas y otros microorganismos pueden producir toxinas o alterar el equilibrio de los ecosistemas cuando proliferan en determinadas condiciones ambientales.
Un ejemplo ocurrió en 2022 en el río Oder, que atraviesa Alemania y Polonia. Una proliferación masiva de algas doradas provocó la muerte de grandes cantidades de peces, en un episodio relacionado con condiciones ambientales favorables para el crecimiento de estos organismos.
Una brecha en las bases de datos genéticas
A pesar de los avances en las técnicas de análisis del ADN, las bases de datos utilizadas para identificar especies todavía presentan importantes lagunas.
Una parte considerable de las muestras disponibles procede del hemisferio norte, por lo que estudiar lagos tropicales y del hemisferio sur podría aportar información sobre organismos que actualmente están poco representados en los registros científicos.
Ampliar las investigaciones a estas regiones permitiría mejorar la identificación de especies y comprender mejor la diversidad biológica de los ecosistemas de agua dulce.
A medida que se incorporen nuevas muestras y se perfeccionen las herramientas de análisis, los científicos podrán ampliar el conocimiento sobre las formas de vida que habitan en estos ambientes.













