El café con bebida de avena se ha convertido en una opción cada vez más popular en países como Suecia y Noruega.
El cambio del tradicional café con leche por una bebida vegetal responde a distintos factores, desde preferencias alimentarias hasta la búsqueda de alternativas a los productos lácteos.
La bebida de avena puede aportar una textura cremosa al café y, dependiendo de la marca y de su composición, ofrecer una alternativa para quienes no consumen leche de vaca.
¿Por qué la avena gana espacio en el desayuno?
Una de las razones para elegir bebidas vegetales es evitar la lactosa, un azúcar presente de forma natural en la leche de vaca.
Las personas con intolerancia a la lactosa pueden experimentar síntomas como gases, hinchazón, dolor abdominal o diarrea después de consumirla.
En estos casos, una bebida de avena puede ser una alternativa sin lactosa que permite mantener el hábito de añadir una bebida cremosa al café. Su sabor suave también facilita la combinación con diferentes tipos de café.
Además de no contener lactosa de forma natural, la bebida de avena puede contener beta-glucanos, un tipo de fibra soluble presente en la avena.
Una tendencia que trasciende Escandinavia
El consumo de bebidas vegetales ha crecido en distintos mercados y la avena se ha consolidado como una de las alternativas más utilizadas para acompañar el café.
Este fenómeno forma parte de un cambio en los hábitos de consumo, impulsado por personas que buscan reducir el consumo de lácteos, seguir determinadas preferencias alimentarias o probar nuevos sabores.
Así, el café con bebida de avena dejó de ser una opción limitada a determinados países y pasó a formar parte de la oferta habitual de cafeterías y hogares en diferentes partes del mundo.
Más que un secreto escandinavo, se trata de una tendencia de consumo que combina la tradición del café con la creciente variedad de bebidas disponibles.













