Mujeres al poder: Virginia Lasio | Vistazo

Mujeres al poder: Virginia Lasio

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Mujeres al poder: Virginia Lasio

Es la decana de la ESPAE Graduate School of Management, tiene una maestría en Administración de Empresas de la ESPAE y un PhD de Tulane University. Cuando pocas pensaban en ciencias duras, un mundo de maquinarias y operarios, Virginia Lasio se decidió por estudiar Ingeniería Mecánica en la Espol y fue la primera mujer en graduarse en esa carrera. En su casa nunca fue un tema de discusión su vocación. Eran solo dos mujeres en la carrera pero en seguida se adaptaron.
 
En cambio, había otra chica que deseaba estudiar pero la familia se opuso porque las ingenierías eran hombres. En el mundo laboral tampoco se le hizo difícil trabajar, inclusive estando en la planta con los obreros. “Supongo que tuve suerte —reconoce—, he escuchado experiencias que no fueron iguales a las mías. Yo trabajé en Plastigama y toda la gente es muy educada, realmente uno no tenía cómo no poder desarrollarse bien. La forma de trabajo, los ámbitos que tenían, facilitó que pudiera integrarme de manera natural a hacer un trabajo donde la mayoría eran hombres. Muchos de los operarios eran chicos que estudiaban carreras técnicas y también había mujeres en la parte de operarios”
 
Cuando Lasio se graduó de su maestría, cambió su ámbito de trabajo. A mediados de los 90 ingresó en un programa en la ESPAE para diseñar administración de operaciones y desde entonces no se ha ido. Desde 2012 es la decana.
 
 
¿Siguen siendo minoría las mujeres en la ciencia?
Ha crecido el número de mujeres en la fuerza laboral pero no necesariamente en los roles de mando. En ciencia no tengo cifras recientes. Ahora, en la academia, creería que hay más posiciones de mando ocupadas por las mujeres que en la industria.
 
¿Cuáles son los obstáculos para que haya más mujeres?
A veces una misma se pone las barreras. Tenemos alumnas que quedan embarazadas y nos preguntan si pueden continuar. Pero muchas piensan que cuando tienen más responsabilidades en el hogar ya no pueden hacerlo. A veces nosotras mismas creemos que no vamos a poder y la familia ahí también tiene peso. Familias más conservadoras probablemente nos hacen creer que el rol nuestro es los hijos, el esposo y no estar como locas. 
 
¿Cómo logró el equilibrio?
No sé si estuvo equilibrado. Debo ser sincera, a mí siempre me ha gustado trabajar y si yo tenía que elegir entre estar en la casa cuidando niños o estar trabajando, yo prefería estar trabajando. Afortunadamente en esa época mi esposo trabajaba en la universidad y tenía más flexibilidad de horarios; entonces, si yo no podía estar en la casa él podía hacerlo. Obviamente interfirió con una carrera académica que hubiera podido realizar. Creo que todos los momentos y decisiones que uno enfrenta hay compromisos, no hay manera de ganar, ganar. Hay que buscar el mejor escenario posible y algo hay que dejar de lado. Ahora, no hay que seguir resentido toda la vida de que se lo está dejando.