“Vengo con la mano extendida” | Vistazo

“Vengo con la mano extendida”

Elecciones 2017

“Vengo con la mano extendida”

La hoja de ruta de Alianza PAÍS define 12 revoluciones para el período 2017-2021. Lenín Moreno se proyecta como el candidato que asegure la continuidad del correísmo. Esta  es  una  fórmula  aglutinada,  en gran parte, en el laboratorio de las encuestas.  Lenín  Moreno  (nacido  en  Nuevo  Rocafuerte  en  1953)  tiene cifras que pudieran garantizar la continuidad del proyecto político que lleva 10 años  en  el  poder.  Esto,  a  cuatro  meses del proceso electoral.
 
Sus números, superiores al 30 por ciento de  preferencia  entre  quienes  ya  decidieron  su  voto  –que  son  menos  de  la  mitad  de  los  encuestados–  son  su  capital  de  arranque. “Una  imagen  tan  positiva  termina  arrastrando otros atributos con ella, esto no significa que se va a mantener así en campaña; con  estas  cifras  empieza  el  proceso...  (se  advierte  que)  hay  un  factor  de  idealización  muy fuerte”, explicaba en septiembre a Vistazo  Paulina Recalde, de Perfiles de Opinión.
 
La encuesta de Opinión Pública Ecuador (julio) le asigna el 38 por ciento de preferencia; la medición de septiembre sube en seis puntos la cifra. 

En la arena política Lenín  Moreno  recién  debutó  como  candidato  del  oficialismo  el  último  martes  de  septiembre, cuando aterrizó en Quito procedente de Ginebra,  donde  ha  vivido  los  últimos  dos  años.  Justamente, cuando se agravó la situación económica nacional. Hasta  entonces  era  el  “candidato-Skype”: se  dirigía por teleconferencia  ante  los  simpatizantes  de  Alianza  PAÍS.  Su  llegada  buscó  transmitir  un  mensaje  de  sencillez.  Pese al trajín del vuelo arribó como un ciudadano común. En la tarima, al sur de Quito esa tarde, se proyectó como una figura de conciliación: “Vengo con la mano extendida para todos aquellos que quieran dialogar”.
 
Su discurso de aceptación a la candidatura  presidencial, a inicios de octubre en el estadio del Aucas, tuvo matices emocionales. “Hay gente que quiere echar todo al tacho de la basura, como Atila el Huno”. 
 
 
El  debutante  candidato  se  acomodó  en  el  papel  del  conferencista  y  motivador,  al  que  se  dedicó  antes  de  la  política.  Privilegió  la  narrativa  del  mito  (sus  alusiones  a  García  Márquez  alabando  los  logros  de  la  Revolución  Ciudadana,
como  muestras  de  realismo  mágico),  antes  que  la  definición  del  camino  para  salir  del  momento  actual,  que  el  Régimen  no  reconoce  como  crisis.  En  el  clímax  de  su  discurso  recordó  que  el  abuelo  de  su  esposa  fue  alférez  de  Eloy  Alfaro, yo puedo decir que cabalgué junto a Correa. Defendió la  inversion y la obra publica.
 
¿Jorge  Glas?  El  vicepresidente  candidato  a  la reelección es la apuesta por los sectores estratégicos  (petróleo,  minería,  telecomunicaciones, energía);  la  figura  pragmática  del  Régimen  y  el  cerebro  detrás  de  las  operaciones  de  agresivo  endeudamiento,  especialmente con China. 
 
“Sus  estilos  son  complementarios”,  explicó  en  septiembre  la  secretaria  de  la  Política,  Paola  Pabón, a Vistazo. “Ambos  tienen  algo  en  común,  han  sido  número  dos  (vicepresidentes)  y  supieron  apoyar  al proyecto político”. “Ambos rompieron el mito de que el vicepresidente está para serruchar, Lenín  Moreno  enarboló  la  revolución que visibilizó las discapacidades; Jorge  Glas  se  encargó  de  la  transformación  en  los  sectores  estratégicos”,  aseguró la secretaria ejecutiva del movimiento AP, Doris Soliz.
 
¿Su  sombra?  El  excandidato  vicepresidencial  Juan  Carlos  Solines  explicó  a  Vistazo   que  es  un  tema  de  preocupación  “El  estado  de  salud  del  candidato  presidencial  por  Alianza  PAÍS”.  “En  2012  dijo  que  no  se  postulaba  para vicepresidente  porque  su  salud  no  le  permitía.  Nunca  hemos puesto  en  debate  el  tema  de  su  discapacidad.  A  causa  de  su  accidente,  el  problema  medular  genera  complicaciones  orgánicas.  Sospechamos  que  aprovechando  su popularidad  se  candidatice,  para  que  en  el supuesto de  que  gane  elecciones,  luego  se  retire.  La  forma  de  despejar  la  duda  es  transparentar su situación”.