Ni otro Fidel ni otro Chávez | Vistazo

Ni otro Fidel ni otro Chávez

Opinión, Patricia Estupiñán

Patricia Estupiñán

Ni otro Fidel ni otro Chávez

Jueves, 15 de Diciembre de 2016 - 17:36
En el entierro de Fidel Castro, Rafael Correa juró que seguirá luchando por las ideas de Castro y Chávez. ¿Cree el presidente Correa en el marxismo? Porque Castro fue marxista. Con la promesa de lograr la igualdad convirtió al estado en el único motor de la economía. Eliminó la propiedad y la iniciativa privada. El estado decide mayoritariamente qué sembrar, qué fabricar y en qué se trabaja y cuánto se gana. Se inmiscuye en la vida privada y vulnera libertades. Ese modelo no guarda coherencia con la constitución de Montecristi, que garantiza la economía privada y las libertades democráticas.  
 
¿Hizo el presidente este juramento como Rafael Correa, el académico que se apresta a concluir su mandato presidencial o como el líder del movimiento Alianza PAIS? En el primer caso es su derecho personal. En el segundo: ¿De ganar las elecciones el binomio Moreno-Glas los ecuatorianos debemos esperar la radicalización del proyecto político? 
 
Insistir en un modelo que fue enterrado hace 25 años con la caída del Muro de Berlín es un absurdo. El socialismo del siglo XX se desmoronó porque sacrificó generaciones, empobreció a los países y generó dictaduras como es el caso cubano. En Cuba la pobreza es evidente, excepto, claro está, para los altos cargos eternizados en el poder. Fidel Castro gobernó durante 50 años y heredó el poder su hermano Raúl que gobernará, si vive, hasta el 2018.
 
Y en la versión del siglo XXI resucitada por Chávez también han quedado al desnudo los fracasos del Socialismo. Chávez manejó el Estado como si fuera su propiedad, entregando entre otros un millonario subsidio de 110 mil barriles diarios de petróleo al fracasado régimen de los hermanos Castro, y cuando se acabó el boom petrolero el despilfarro dejó a Venezuela en una crisis humanitaria sin precedentes. Y al igual que Fidel escogió a dedo a su sucesor. ¿Qué de esto es digno de seguir?
 
En ese mismo funeral el presidente Correa justificó que los avatares de la isla se deben al “criminal bloqueo” norteamericano y apoyó la mano dura del régimen porque “la disidencia es traición”. En Venezuela en cambio ha defendido al régimen porque sus males estarían ligados a los embates de una oposición golpista y retrógrada.
 
Más acorde con la realidad es la definición del expresidente José Mujica, quien al referirse al socialismo soviético dijo que ayudó poco al proletariado, generó dictadura y creó una nueva clase social de privilegios: la burocracia. Para él, si el socialismo no funcionó en un país tan grande como la Unión Soviética, peor iba a hacerlo en países con la débil institucionalidad y educación de los latinoamericanos.
 
¡Ecuador no necesita de Fideles ni de Hugos para progresar!