Verdades a medias | Vistazo

Verdades a medias

Opinión, Alberto Acosta-Burneo

Alberto Acosta-Burneo

Verdades a medias

Jueves, 01 de Diciembre de 2016 - 14:55

Al analizar las recaudaciones tributarias de este año llegamos a una clara conclusión: menos es más. Esta realidad incomoda al gobierno que no aceptó las advertencias que le hicieron a inicios de año de que, en un escenario de contracción económica, más impuestos reducirían las recaudaciones. Desde junio, los ciudadanos tenemos una nueva carga tributaria en la Contribución Solidaria que temporalmente: incrementó el IVA al 14%, creó el impuesto al patrimonio y una contribución sobre las remuneraciones, entre otros. Al 14 de noviembre, este paquete impositivo recaudó 988 millones de dólares, sin embargo las recaudaciones totales cayeron. ¿En cuánto? No es posible determinar a primera vista por la perniciosa costumbre del gobierno de presentarnos las verdades a medias que, a pesar de ser correctas, son incompletas.

El reporte del SRI de recaudaciones acumuladas a octubre presenta dos indicadores. Las recaudaciones totales caen -11,0 por ciento en el año descontando los ingresos por la Contribución Solidaria y aquellos de la Remisión de Intereses de 2015. El segundo indicador refleja una contracción de -2,5 por ciento, pero en este caso solamente se descontó los ingresos de la Remisión de Intereses de 2015, pero se incluyó la Contribución Solidaria. Ambos datos son correctos, pero no nos dan la película completa. El reporte no presenta información de variación en la recaudación total. Para obtener ese dato es necesario zambullirse en los archivos históricos y realizar cálculos propios, algo que usualmente no hacen quienes consultan esta información. ¿Cuál puede ser la motivación para presentar resultados parciales de recaudación? El argumento oficial es que, para conocer la real situación de la recaudación, se debe descontar los ingresos extraordinarios como la Remisión de Intereses y la Contribución Solidaria. Siendo importante este dato para el análisis, no justifica prescindir de los valores totales. El impacto de esta omisión fue reducido este año porque ambos programas tuvieron resultados equivalentes por casi 1.000 millones de dólares. Pero podría significar una variación importante en el próximo año si es que no existe un programa impositivo extraordinario y las estadísticas completas reflejen una caída más pronunciada en las recaudaciones tributarias. El mismo esfuerzo realizaron las autoridades con las estadísticas de empleo, tratando de posicionar un nuevo concepto de subempleo y eliminando el dato consolidado de empleo inadecuado, que es el que más se asemeja a lo que anteriormente llamábamos empleo informal.

Esta manera de presentar las estadísticas hace que analistas y medios repitan ad infinitum verdades a medias hasta que todos las tomemos como una verdad absoluta. Pero hay una realidad desagradable que ningún esfuerzo puede ocultar porque los ciudadanos la viven en las calles: que la economía se está contrayendo, que las ventas cayeron (acumulado a septiembre en -11,5 por ciento), que se destruyeron empleos adecuados (-246.663 empleos urbanos menos) y que aumentó el desempleo (76.767 nuevos desempleados). (O)